Colombia lidera el uso de IA en el trabajo, pero usarla mucho no es lo mismo que usarla bien
Un estudio de EY encuestó a 300 trabajadores en el país y encontró cifras que sorprenden — y otras que complican el optimismo fácil.
En febrero de 2026, la firma consultora Ernst & Young (EY) publicó los resultados colombianos de su encuesta anual Work Reimagined, uno de los estudios más rigurosos sobre el futuro del trabajo a nivel global. La edición 2025 encuestó a 15.000 personas en 29 países, incluyendo una muestra de 300 trabajadores en Colombia, representativos de todos los niveles jerárquicos en 19 sectores, desde banca hasta salud, tecnología y gobierno. El hallazgo principal llamó la atención: el 92 % de los trabajadores encuestados en Colombia ya usa inteligencia artificial en su trabajo, y el 34 % lo hace todos los días.
Es un número que merece leerse con calma. No porque sea falso — el estudio es serio y la fuente es verificable — sino porque detrás de ese 92 % hay una historia mucho más matizada que la que suelen contar los titulares.
¿Qué están haciendo exactamente con la IA?
El estudio preguntó a los encuestados colombianos para qué usan la inteligencia artificial en su trabajo. Las respuestas revelan que el uso está concentrado en tareas básicas: el 55 % la usa para buscar información, el 30 % para redactar correos electrónicos y el 28 % para resumir documentos. Solo una fracción menor la usa para tareas más complejas como evaluación de decisiones (16 %), investigación profunda (18 %) o formación especializada (17 %).
En otras palabras: la mayoría de colombianos que "usa IA en el trabajo" está usando herramientas como ChatGPT para hacer búsquedas más rápidas o redactar un correo. Eso es real y tiene valor, pero dista mucho de una transformación operativa del negocio.
La brecha que el estudio sí documenta
El dato más revelador del informe no es el 92 %, sino este: a nivel global, solo el 28 % de las organizaciones ha logrado que el uso de IA se traduzca en un impacto transformador real en el negocio. Nueve de cada diez empleados usan IA; menos de tres de cada diez empresas han conseguido resultados concretos. EY llama a esto la "brecha entre intención estratégica y ejecución organizacional".
En Colombia, esa brecha se expresa de una forma particular: el 82 % de los trabajadores usa herramientas de IA personal para apoyar su trabajo, muchas veces pagando su propia suscripción, antes de que sus empresas hayan definido cualquier política al respecto. La IA está entrando al trabajo colombiano por la puerta de los empleados, no por la de la estrategia corporativa. Eso puede ser señal de iniciativa — o de ausencia de gobierno.
La paradoja del tiempo ahorrado
El estudio encontró que los trabajadores colombianos ahorran un promedio de 8 horas semanales gracias al uso de IA. Sin embargo, el 58 % de esos mismos trabajadores reporta que su carga laboral aumentó durante el último año. EY es cuidadoso en aclarar que ese aumento no es necesariamente consecuencia directa de la IA, pero la paradoja es real: se trabaja con más herramientas, se ahorra tiempo en tareas individuales, y aun así la presión laboral crece.
¿Por qué? Porque las organizaciones están reinvirtiendo ese tiempo no en descanso ni en reflexión estratégica, sino en completar más trabajo (49 % global) o mejorar la calidad de los entregables (47 % global). La eficiencia ganada se convierte en una expectativa nueva, no en un alivio.
Lo que aún no está demostrado
Aquí conviene ser precisos sobre lo que el estudio puede y no puede afirmar. La muestra colombiana de 300 personas, aunque representativa por sectores y jerarquías, no permite generalizar a los más de 20 millones de trabajadores activos del país. Decir que "el 92 % de los colombianos usa IA" es una extrapolación que el propio informe no hace — habla de trabajadores encuestados.
Tampoco hay evidencia en el estudio de que la adopción de IA esté mejorando la productividad agregada del país. De hecho, según datos del DANE citados por medios como Infobae en febrero de 2026, la productividad laboral por persona cayó un 0,32 % entre enero y septiembre de 2025. La adopción tecnológica y la productividad real son dos fenómenos distintos, y por ahora avanzan en direcciones opuestas.
El contexto que completa el cuadro
El informe de EY identifica cinco tensiones concretas que las empresas colombianas enfrentan al escalar el uso de IA. La primera es la más citada: la trampa de la productividad. La segunda, quizás más incómoda: invertir más de 81 horas en capacitación de IA hace que los empleados sean un 55 % más propensos a renunciar, porque desarrollar esas habilidades aumenta su valor en el mercado. Y la tercera es el miedo: el 37 % de los trabajadores encuestados teme perder su empleo por la IA.
Juan David Taboada, Consulting Leader de EY Colombia, lo resumió así en el comunicado del estudio: "La conversación sobre inteligencia artificial ya no es tecnológica, es estratégica. El reto está en integrar tecnología, procesos y personas de manera coherente."
Entonces, ¿qué nos dice realmente el estudio?
Que Colombia tiene una adopción de IA más alta que el promedio global (92 % vs. 88 %), pero que esa adopción es todavía superficial y está mayormente en manos de los propios empleados, sin marcos empresariales claros. Que hay tiempo siendo ahorrado, pero también más presión laboral. Y que la distancia entre "usar IA" y "transformarse gracias a la IA" sigue siendo enorme, tanto aquí como en el resto del mundo.
El 92 % es un dato real. Lo que aún está por verse es si se convertirá en algo más que un número llamativo en un comunicado de prensa.
Fuente principal: EY 2025 Work Reimagined Survey — Colombia. Publicado por EY Colombia, 16 de febrero de 2026. ey.com/es_co/newsroom

Comentarios
Publicar un comentario