Francis Ford Coppola, inteligencia artificial y ocho maneras de pensar el cambio llegan a Bogotá
El World Business Forum Bogotá 2026 reunirá el 28 y 29 de octubre a personas provenientes del cine, la estrategia empresarial, la inteligencia artificial, el deporte y la psicología. Más que anunciar una lista de conferencistas, aprovechamos el encuentro para entender las ideas que ponen sobre la mesa.
Francis Ford Coppola dirige películas. Carl Lewis corría, saltaba y acumuló medallas olímpicas. Tricia Wang estudia nuestra relación con los datos y la inteligencia artificial. Renée Mauborgne investiga cómo crear mercados en los que una empresa no tenga que pelear exactamente la misma batalla que sus competidoras.
En principio, no parece muy fácil sentarlos en la misma conversación, pero eso ocurrirá en Bogotá.
El World Business Forum Bogotá 2026 se realizará el 28 y 29 de octubre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. El programa anunciado incluye a Coppola, Lewis, Wang y Mauborgne junto con Rita McGrath, Scott Anthony, Efrén Martínez y Pilar Jericó.
WOBI, la organización responsable del encuentro, presenta la edición bajo el concepto comercial de “trascender” y habla de organizaciones capaces de enfrentar un entorno cambiante. Esa es la descripción de quien organiza y vende el evento.
A nosotros nos interesa también otra cosa: ¿Qué podemos aprender de las preguntas que estudian estas ocho personas, incluso más allá del World Business Forum?
Empecemos por el personaje que parece estar en el lugar equivocado...
¿Qué hace Francis Ford Coppola en un encuentro sobre empresas?
Su carrera, vista desde fuera del cine, contiene un asunto que también aparece constantemente en tecnología: cómo convertir una idea que todavía no existe en algo que requiere dinero, personas, herramientas, decisiones y tolerancia al fracaso.
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos recuerda que Coppola asumió riesgos financieros y artísticos considerables durante su carrera. Su compañía produjo o participó en decenas de películas y también experimentó con tecnologías que después pasaron a formar parte de la producción cinematográfica.
El caso de Apocalypse Now resulta especialmente útil para entender por qué alguien del cine puede terminar hablando ante una audiencia empresarial.
La producción fue extraordinariamente complicada. La película tardó años en llegar a las salas y enfrentó problemas durante su rodaje. El resultado recibió ocho nominaciones a los premios Óscar y ganó dos.
La enseñanza interesante no consiste en copiar a Coppola. Una empresa no es una película y una oficina probablemente mejora bastante si nadie intenta convertirla en Apocalypse Now.
La pregunta útil es otra: ¿cómo se decide cuánto riesgo aceptar cuando nadie puede garantizar el resultado?
Ese problema también existe cuando una empresa desarrolla un producto, adopta inteligencia artificial o intenta crear algo para lo que todavía no existe un mercado probado.
Renée Mauborgne propone dejar de pelear por el mismo pedazo
El nombre necesita explicación porque, sin ella, parece una excursión marítima para personas con MBA.
Un “océano rojo” representa un mercado existente donde muchas empresas intentan conquistar a las mismas personas. Si cinco negocios ofrecen prácticamente lo mismo, cada uno trata de conseguir una porción mayor de una demanda que ya existe.
El “océano azul” propone buscar otra posibilidad: modificar la oferta hasta crear un espacio de mercado diferente y generar demanda que antes no existía de esa manera.
El ejemplo clásico utilizado por Mauborgne y Kim es Cirque du Soleil. En vez de competir exactamente con los circos tradicionales, eliminó algunos elementos costosos de aquel modelo y combinó otros provenientes del teatro y las artes escénicas. El producto resultante podía dirigirse a un público diferente y cobrar precios distintos.
La idea tiene ahora un giro interesante.
En agosto de 2026, INSEAD anunció una edición actualizada de Blue Ocean Strategy que incorpora casos contemporáneos relacionados con NVIDIA, inteligencia artificial, entretenimiento y otros mercados actuales.
Esto plantea una pregunta muy pertinente en tecnología: cuando todo el mundo dispone de herramientas parecidas, ¿la ventaja consiste realmente en tener la herramienta?
Dos empresas pueden contratar el mismo modelo de inteligencia artificial. Dos personas pueden utilizar el mismo generador de imágenes. Dos productoras pueden comprar la misma cámara.
La herramienta, por sí misma, no determina qué harán con ella.
La inteligencia artificial aparece directamente en el programa
Tricia Wang será la encargada de llevar la conversación de 2026 directamente hacia la inteligencia artificial y el futuro del trabajo
Ella utiliza el concepto de thick data, que podemos traducir aproximadamente como datos densos o datos con contexto humano.
Un ejemplo sencillo ayuda. Una plataforma puede saber que una persona dejó de utilizar una aplicación después de siete días. Ese es un dato cuantitativo.
Puede saber cuántas veces abrió la aplicación, dónde hizo clic, cuánto tiempo permaneció dentro y qué función utilizó antes de abandonarla.
Tenemos muchos números, pero todavía queda una pregunta: ¿Por qué se fue?
Para responderla puede hacer falta hablar con esa persona, observar cómo utilizaba el producto y comprender qué estaba intentando conseguir. Los números describen comportamientos con enorme precisión, pero no siempre explican sus causas.
Wang lleva años trabajando precisamente en esa intersección entre grandes cantidades de información y observación humana.
Ahora aplica ese enfoque a la inteligencia artificial.
El problema de automatizar algo que ya funcionaba mal
Esta discusión importa porque la adopción de inteligencia artificial está entrando en una etapa diferente. La pregunta inicial para muchas organizaciones fue: “¿Cómo podemos usar IA?”. La siguiente debería ser más incómoda: “¿Para qué queremos usarla?”.
WOBI publicó en 2026 un resumen de conversaciones sobre inteligencia artificial realizadas en otros encuentros de la organización. Su interpretación fue que varios proyectos fallan porque las empresas colocan IA encima de procesos que ya tenían problemas.
Conviene separar aquí el hecho de la interpretación. Esa conclusión procede de WOBI y de las personas participantes en esos encuentros; no constituye una regla científica que explique todos los proyectos de inteligencia artificial.
Pero el problema que describe es fácil de reconocer. Si una empresa tarda cinco días en aprobar una solicitud porque intervienen siete personas y nadie sabe exactamente quién debe tomar la decisión, hacer que una inteligencia artificial redacte el formulario en cinco segundos no necesariamente resuelve el problema.
Ahora tendremos un formulario redactado espectacularmente rápido esperando cinco días. Automatizar un proceso y arreglar un proceso son cosas diferentes.
Rita McGrath estudia qué ocurre cuando una ventaja deja de durar
Una de sus ideas más conocidas cuestiona la expectativa de que una empresa pueda encontrar una ventaja competitiva y conservarla durante décadas.
En muchos mercados actuales, las ventajas son temporales. Pensemos en algo cotidiano. Una función aparece en una aplicación y durante unos meses parece extraordinaria. Después aparece en cinco competidoras. Poco después viene incluida en el sistema operativo. Finalmente dejamos de pensar que era una función especial.
La inteligencia artificial generativa ha acelerado esa sensación. Funciones que hace pocos años requerían productos especializados aparecen ahora integradas en buscadores, teléfonos, sistemas operativos, programas de edición y aplicaciones de oficina.
La pregunta deja entonces de ser “¿qué tenemos que otras empresas no tienen?” y pasa a ser “¿cómo detectamos que nuestra ventaja está desapareciendo antes de descubrirlo demasiado tarde?”.
McGrath estudia precisamente esos puntos de inflexión.
Scott Anthony estudia una palabra que usamos demasiado: disrupción
Es profesor en la Tuck School of Business de Dartmouth y pasó más de veinte años en Innosight, la consultora fundada por Clayton Christensen, investigador asociado con la teoría de la innovación disruptiva.
Anthony estudia cómo determinados cambios tecnológicos y empresariales empiezan pequeños, parecen poco amenazantes para quienes dominan un mercado y terminan modificando la estructura de una industria.
Su libro de 2025, Epic Disruptions, analiza once innovaciones históricas para buscar patrones en esos procesos. Eso ayuda a poner en perspectiva la discusión actual sobre inteligencia artificial.
Que una tecnología sea sorprendente no significa automáticamente que vaya a destruir una industria. Y que una tecnología inicialmente parezca limitada tampoco significa que podamos descartarla.
Para entender una posible disrupción hay que observar quién puede hacer ahora algo que antes no podía hacer, cuánto cuesta, qué tan rápido mejora y qué comportamiento empieza a cambiar.
¿Y qué hace Carl Lewis en esta conversación?
Carl Lewis lleva la discusión hacia un terreno distinto: rendimiento y competencia.
Lewis construyó una carrera deportiva alrededor de disciplinas donde el resultado es brutalmente fácil de medir: alguien corre más rápido, salta más lejos o cruza primero una meta.
La empresa es mucho menos ordenada. Una organización puede cumplir una meta trimestral mientras deteriora un producto. Puede aumentar productividad mientras agota a su personal. Puede reducir costos y descubrir meses después que también redujo aquello que hacía que su clientela regresara.
El deporte permite abrir entonces una conversación interesante sobre las métricas. Medir algo ayuda. Elegir qué medir es todavía más importante.
Y aquí reaparece, curiosamente, el problema planteado por Tricia Wang: tener muchos datos no garantiza que estemos observando lo correcto.
Efrén Martínez y Pilar Jericó llevan la conversación hacia las personas
Jericó trabaja desde hace años sobre el miedo y el cambio dentro de las organizaciones. Su planteamiento adquiere otra lectura en 2026 porque buena parte de la conversación sobre inteligencia artificial está acompañada precisamente por incertidumbre laboral.
¿Va a desaparecer mi trabajo? ¿Tengo que aprender a utilizar estas herramientas? ¿Qué parte de lo que sé hacer seguirá teniendo valor?
¿Qué ocurre si una máquina empieza a hacer en segundos algo para lo que necesité años de formación? No son preguntas técnicas. Tampoco pueden responderse únicamente diciendo que alguien debe “adaptarse”.Las tecnologías cambian tareas, profesiones y modelos de negocio a velocidades diferentes. Algunas tareas desaparecen, otras se automatizan parcialmente y también aparecen trabajos que antes no tenían sentido.
Por eso el futuro del trabajo termina siendo una conversación sobre tecnología y, al mismo tiempo, sobre personas.
Ya estuvimos allí en 2025: esto fue lo que encontramos
Esta conversación tampoco empieza en 2026.
El World Business Forum Bogotá de 2025 reunió a figuras como Amy Cuddy, Nouriel Roubini, Amy Edmondson, Andrew McAfee, Rigoberto Urán, Inma Shara, Peter Docker, Elizabeth Dunn y Álex Rovira.
El Siglo 21 es Hoy estuvo allí.
En este video recogimos entrevistas e ideas de aquella edición para preguntar qué podía quedar después de escuchar durante dos días a personas provenientes de disciplinas muy diferentes.
La edición de 2025 ya incluía una conversación explícita sobre tecnología. Andrew McAfee, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, abordó inteligencia artificial y estrategia de innovación.
Un año después, la pregunta parece haberse desplazado.
La inteligencia artificial ya no necesita demasiada presentación. Millones de personas utilizan sistemas generativos para escribir, buscar información, programar, crear imágenes, resumir documentos o analizar datos.
Ahora necesitamos discutir qué hacemos con ellos.
Ocho personas, pero una pregunta atraviesa casi todo el programa
Si quitamos los nombres famosos y las etiquetas empresariales, aparecen varias versiones de un mismo problema.
Coppola permite preguntar cómo crear cuando el resultado es incierto. Mauborgne pregunta si siempre tenemos que competir dentro de las reglas existentes. McGrath estudia qué hacemos cuando aquello que funcionaba deja de funcionar. Anthony intenta entender cómo reconocer cambios capaces de alterar mercados. Wang pregunta qué perdemos cuando confiamos demasiado en aquello que podemos medir y qué relación queremos construir con la inteligencia artificial. Lewis aporta el problema del rendimiento y la disciplina. Martínez y Jericó llevan la discusión hacia el comportamiento humano frente al cambio.
La coincidencia es bastante menos misteriosa de lo que parecía al principio, todos están hablando, desde lugares distintos, de tomar decisiones cuando no conocemos completamente lo que viene.
La IA hace todavía más difícil distinguir una herramienta de una estrategia
Este puede ser el asunto más útil para quienes seguimos tecnología. Una herramienta nueva produce una tentación inmediata: buscar dónde ponerla. Tenemos inteligencia artificial, entonces necesitamos una estrategia de inteligencia artificial. Pero podemos invertir la pregunta.
Tenemos un problema. ¿La inteligencia artificial es realmente una buena herramienta para resolverlo? El orden importa.
Comprar una calculadora no crea una estrategia financiera. Comprar una cámara no produce una película. Instalar un modelo de lenguaje tampoco crea automáticamente una estrategia de inteligencia artificial.
La tecnología amplía lo que podemos hacer. La decisión sobre qué vale la pena hacer sigue siendo otro problema.
El World Business Forum tampoco es una conferencia pública barata
Hay otro contexto que conviene conocer. WOBI dirige el World Business Forum principalmente a una audiencia empresarial y ejecutiva. La organización dice esperar más de 1.300 personas en Bogotá.
Los precios publicados permiten entender el público al que apunta. En septiembre de 2026, la página oficial muestra un precio estándar de 7,2 millones de pesos colombianos más IVA para el acceso Gold y 9,8 millones más IVA para Platinum. También publica descuentos temporales y precios menores para grupos.
Las entradas incluyen el encuentro presencial y una membresía con acceso posterior a contenidos de WOBI. El nivel Platinum añade, entre otras cosas, asientos preferentes y almuerzo con una persona participante del programa.
Estos datos explican por qué el evento está pensado principalmente para organizaciones que destinan presupuesto a formación ejecutiva y para profesionales capaces de asumir ese costo.
También explican por qué resulta útil separar el evento de sus ideas.
Lo que esto significa
El World Business Forum Bogotá 2026 sirve como una fotografía de las preguntas que están preocupando actualmente a una parte del mundo empresarial.
La tecnología ocupa un lugar evidente, particularmente la inteligencia artificial, pero el programa también muestra algo que suele perderse cuando hablamos de nuevos modelos, computadores y software.
Una tecnología puede ofrecer nuevas posibilidades sin decirnos cuáles deberíamos elegir.
Podemos generar cien ideas en segundos. Todavía tenemos que decidir cuál merece convertirse en proyecto. Podemos analizar millones de registros. Todavía necesitamos comprobar si estamos haciendo la pregunta correcta. Podemos automatizar una tarea. Todavía debemos decidir si esa tarea debería existir.
Podemos producir contenido más rápido. Todavía tenemos que conseguir que alguien quiera verlo, leerlo o escucharlo. Por eso resulta menos extraño terminar juntando a una investigadora de inteligencia artificial, una profesora de estrategia, un especialista en disrupción, un atleta y el director de El Padrino.
Las herramientas cambian y el problema de decidir qué hacer con ellas permanece.
Bibliografía
- WOBI. “World Business Forum Bogotá 2026”. Programa, participantes, fechas, lugar y condiciones de acceso. https://wobi.co/es/wbf-bogota/
- WOBI. “World Business Forum Bogotá 2026”, brochure oficial. https://wbf.wobi.com/wp-content/uploads/2026/04/wbfbog26_md3_nuevo_digital.pdf
- WOBI. “What You Missed at WOBI on AI & Business Transformation”. https://wbf.wobi.com/es/what-you-missed-at-wobi-on-ai-business-transformation/
- Tricia Wang. Biografía y descripción de su trabajo sobre tecnología, datos, inteligencia artificial y thick data. https://www.triciawang.com/about
- INSEAD. “Renée Mauborgne”. Perfil académico, investigación y publicaciones. https://www.insead.edu/faculty/renee-mauborgne
- INSEAD. “Blue Ocean Strategy”. Explicación de la investigación de W. Chan Kim y Renée Mauborgne. https://www.insead.edu/faculty-research/publications/journal-articles/blue-ocean-strategy
- INSEAD. “Blue Ocean Strategy marks 20th anniversary with enhanced edition featuring NVIDIA, Taylor Swift”. 19 de agosto de 2026. https://www.insead.edu/news/blue-ocean-strategy-marks-20th-anniversary-enhanced-edition-featuring-nvidia-taylor-swift
- Columbia Business School. “Rita McGrath”. Perfil académico y áreas de investigación. https://business.columbia.edu/staff/people/rita-mcgrath
- Tuck School of Business, Dartmouth. “Scott D. Anthony”. Perfil académico y áreas de investigación. https://tuck.dartmouth.edu/faculty/faculty-directory/scott-d-anthony
- Tuck School of Business, Dartmouth. “Eleven Disruptive Innovations that Changed the World”. 16 de diciembre de 2025. https://tuck.dartmouth.edu/news/articles/eleven-disruptive-innovations-that-changed-the-world
- Academy of Motion Picture Arts and Sciences. “Francis Ford Coppola”. Biografía y trayectoria cinematográfica. https://www.oscars.org/governors-awards/francis-ford-coppola
- Pilar Jericó. Biografía y trabajo sobre liderazgo y cambio. https://www.pilarjerico.com/
- El Siglo 21 es Hoy. “Las enseñanzas de WOBI Bogotá 2025”. Video de entrevistas. https://youtu.be/D9yL-4qcXr8









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