El Siglo 21 es Hoy — episodio completo:



Grupo Telegram:
Grupo en Telegram

Xiaomi le puso Wi-Fi a una tetera. La pregunta es para qué

¿Cuándo un electrodoméstico inteligente soluciona un problema y cuándo simplemente le ponemos Wi-Fi a las cosas?  

Y eso provoca una pregunta bastante razonable: ¿para qué? Una tetera tiene uno de los trabajos más fáciles de explicar entre todos los electrodomésticos de una casa. Le ponemos agua. La calienta. Fin. 

La humanidad consiguió hacer esto mucho antes de inventar la electricidad, el Wi-Fi, las aplicaciones y la necesidad de aceptar términos y condiciones. Ahora existe la Xiaomi Smart Kettle 2 Pro, una tetera eléctrica de 1,7 litros que se conecta por Wi-Fi de 2,4 GHz y puede configurarse mediante la aplicación Xiaomi Home.

Entonces volvemos a la pregunta. ¿Por qué mi agua caliente necesita internet?



Primero: sigue siendo una tetera

Debajo de toda la tecnología hay un aparato bastante convencional. La Xiaomi Smart Kettle 2 Pro tiene una resistencia de 1.800 vatios para calentar hasta 1,7 litros de agua.

También tiene algunas características que resultan útiles aunque jamás instalemos una aplicación.

Una pantalla LED muestra la temperatura. Una perilla permite elegirla en incrementos de un grado Celsius. El interior utiliza acero inoxidable 304 y el cuerpo tiene dos capas para aislar el calor. También incorpora protección contra el funcionamiento sin agua y apagado cuando llega al punto de ebullición.

Hasta aquí no necesitamos hablar de casas inteligentes. Tenemos una tetera eléctrica con un termostato bastante configurable.

Y eso cambia la historia.

Porque hervir no siempre es lo que queremos hacer

Cuando pensamos en una tetera solemos imaginar agua hirviendo. Pero 100 grados Celsius no son necesariamente la temperatura que buscamos cada vez que calentamos agua.

Puede interesarnos una temperatura determinada para preparar una bebida o simplemente para tener agua caliente sin esperar después a que se enfríe.

La Kettle 2 Pro permite girar su perilla y escoger la temperatura grado por grado.

Si quieres 70 grados, puedes pedir 70. Si quieres 71, también.

Probablemente nadie haya despertado angustiado porque su tetera solamente podía ofrecerle 70 grados cuando necesitaba desesperadamente 71. Pero la posibilidad existe.

Y aquí aparece una primera respuesta a nuestra pregunta: la precisión de temperatura puede ser útil, pero para obtenerla no hace falta el Wi-Fi.

La propia tetera permite hacer ese ajuste.

Entonces llegó la aplicación

Xiaomi Home amplía algunas funciones.

La empresa permite guardar configuraciones de temperatura y determinar durante cuánto tiempo queremos conservar caliente el agua. La tetera mantiene la temperatura durante 12 horas de manera predeterminada y la aplicación permite ampliar ese periodo hasta 24 horas.

Eso puede tener sentido para una persona que utiliza agua caliente varias veces durante el día.

También existe una distinción curiosa entre agua del grifo y agua purificada.

En el modo para agua del grifo, la tetera lleva primero el agua a ebullición, después permite que se enfríe y finalmente conserva la temperatura seleccionada.

Con agua purificada puede calentar directamente hasta la temperatura elegida y mantenerla allí.

Ahora la tetera ya no está haciendo simplemente lo mismo que una tetera barata con una aplicación pegada encima. Está automatizando una secuencia: calentar, enfriar y conservar.

La pregunta empieza a complicarse.

Pero ¿puedo hervir agua desde la cama?

Aquí conviene tener cuidado con la palabra “inteligente”.

Que un aparato tenga Wi-Fi no significa automáticamente que podamos controlarlo completamente desde cualquier lugar.

La información oficial de Xiaomi para este modelo habla de configurar temperaturas, preferencias y tiempos de conservación mediante Xiaomi Home. No encontramos en la documentación colombiana consultada una promesa explícita de que podamos llenar la tetera por la noche y ordenarle desde la cama que empiece a hervir a la mañana siguiente.

Y llenar la tetera, por supuesto, sigue siendo una actividad sorprendentemente analógica.

No hay Wi-Fi capaz de abrir el grifo, llevar el agua hasta la cocina y meterla dentro.

La palabra “smart” se está volviendo muy grande

Aquí la tetera sirve para hablar de algo que ocurre con muchos aparatos.

Durante años, “inteligente” describió dispositivos capaces de hacer cosas que sus versiones anteriores no podían hacer. Un teléfono inteligente, por ejemplo, terminó absorbiendo funciones de cámaras, reproductores de música, navegadores GPS y computadores.

En los electrodomésticos, la frontera resulta menos evidente.

Una bombilla puede ser inteligente porque podemos programarla, cambiar su intensidad o apagarla sin estar junto al interruptor. Un robot aspirador puede construir un mapa de la casa y decidir por dónde desplazarse.

¿Y una tetera?

Una tetera no tiene demasiadas decisiones que tomar.

Hay agua.

Hay calor.

Hay que conseguir que ambos se conozcan.

Por eso añadir conectividad a un objeto tan sencillo obliga a distinguir entre tres cosas diferentes: automatización, control y conectividad.

No todo lo automático necesita internet

Una tostadora que expulsa el pan cuando termina es automática.

Un hervidor que se apaga cuando el agua hierve también.

Ninguno necesita preguntarle nada a un servidor.

Un termostato permite control. Podemos decidir una temperatura y el aparato intenta conservarla.

Tampoco necesita necesariamente internet.

La conectividad añade otra posibilidad: que configuraciones o información puedan viajar entre el electrodoméstico y otros dispositivos.

Eso puede resultar muy práctico. También puede añadir pasos a una tarea que antes funcionaba perfectamente con un botón.

La tecnología útil aparece cuando esos pasos adicionales eliminan más molestias de las que crean.

La prueba del teléfono

Podemos aplicar una prueba sencilla a cualquier electrodoméstico inteligente.

Preguntémonos qué perderíamos si mañana desapareciera su aplicación.

En esta tetera seguiríamos pudiendo calentar agua y seleccionar temperaturas desde sus controles físicos. La función principal sobreviviría.

Perderíamos parte de la personalización y el control prolongado de la conservación del calor.

Eso resulta interesante porque evita uno de los problemas más molestos de algunos productos conectados: convertir una función cotidiana en algo dependiente del teléfono.

No debería ser necesario buscar el celular, desbloquearlo, encontrar una aplicación y esperar una conexión para hacer algo que antes resolvíamos presionando un botón.

Especialmente cuando lo que queremos es café.

Hay momentos del día en los que la tolerancia humana a una actualización de firmware es particularmente baja.

¿Y consume menos energía?

La página colombiana de Xiaomi presenta los 1.800 vatios como una forma de conseguir un calentamiento rápido y eficiente y afirma que esto ahorra tiempo y energía.

La primera parte tiene una explicación física sencilla: una resistencia de mayor potencia puede entregar energía al agua con rapidez.

La segunda requiere más cuidado.

La potencia eléctrica se mide en vatios. El consumo depende también de cuánto tiempo permanece funcionando el aparato. Por eso, conocer solamente que una tetera alcanza 1.800 vatios no basta para demostrar que consume menos energía que otra.

Y mantener agua caliente durante horas también requiere energía.

Sin una comparación independiente realizada bajo las mismas condiciones, no podemos convertir la afirmación comercial de ahorro energético en una conclusión nuestra.

Entonces, ¿para qué sirve realmente el Wi-Fi?

Después de quitarle el envoltorio de “hogar inteligente”, quedan dos características diferentes.

La primera es el control preciso de temperatura. Esa función puede ser útil y está integrada en el propio aparato.

La segunda es la conectividad. Xiaomi Home permite personalizar temperaturas y ampliar el mantenimiento del calor hasta 24 horas.

El Wi-Fi no hace que el agua hierva mejor.

Hace que algunas decisiones sobre cómo queremos calentarla puedan guardarse y configurarse desde otro dispositivo.

Para algunas personas eso será comodidad. Para otras será una aplicación más ocupando espacio en el teléfono.

Las dos respuestas pueden ser correctas.

Lo que esto significa

La Xiaomi Smart Kettle 2 Pro plantea una buena paradoja sobre la tecnología doméstica: algunas de sus características más interesantes no son precisamente las más “inteligentes”.

Elegir la temperatura con precisión, verla en una pantalla, conservarla y disponer de protecciones contra el calentamiento en seco son funciones fáciles de relacionar con el trabajo que debe hacer una tetera.

El Wi-Fi ocupa una posición diferente. Añade personalización y configuración, pero no convierte por sí mismo una tetera en algo mejor.

Quizá esa sea una buena forma de evaluar cualquier aparato conectado que llegue a nuestra casa.

No preguntar primero: “¿Tiene Wi-Fi?”.

Preguntar: “¿Qué problema me resuelve?”.

Si podemos responder con algo concreto, probablemente hay una función útil detrás de la etiqueta “smart”.

Si la única respuesta es que ahora podemos conectar a internet algo que antes no estaba conectado, tal vez acabamos de comprar un problema nuevo con contraseña.

Bibliografía

Comentarios

PayPal

Archivo

Mostrar más

Entradas populares de este blog

¿Funciona bien Android con Mac? Mi opinión honesta (2026)

Ley "TEA" 2628 de 2026: certificado y beneficios para autismo, TDAH y neurodesarrollo

Back to Hogwarts 2026: fecha, entradas gratis y cómo ver la celebración de Harry Potter